Ponte el albornoz, cruza la pasarela y, unos pasos más allá, sumérgete en las piscinas de agua mineral del Engadin Bad: ahí reside precisamente el encanto del Belvair. Tras su completa remodelación, las habitaciones son luminosas, modernas y están orientadas al sur; el restaurante sorprende con una cocina mediterránea ligera en lugar de la fondue de queso. Un establecimiento que combina las vacaciones en la montaña y la cultura del baño con tanta naturalidad que uno se pregunta por qué se han separado ambas cosas.
Todas las habitaciones cuentan con wifi gratuito.
El establecimiento cuenta con las siguientes piscinas: piscina exterior y piscina cubierta
El hotel cuenta con 19 habitaciones.
El hotel es adecuado para toda la familia y cuenta con servicios/espacios especiales para niños. Entre ellos, por ejemplo rincón de juegos
Sí, hay una estación de carga para coches eléctricos a disposición de los huéspedes del hotel.