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Berlín es una de las ciudades más modernas del mundo: Para salir de copas, ofrece el siempre activo Neukölln; para una noche más relajada, Kreuzberg es el sitio ideal. Además, aquí puede disfrutarse de bonitos cafés y restaurantes, situados en las calles de Prenzlauer Berg, o de un tour en el museo de Mitte. La ciudad, alguna vez dividida en este y oeste por el muro, hoy es una sola. Al igual que sus hoteles, Berlín es colorida, divertida y multifacética, y ofrece algo para cada estilo de vida.

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Hoteles Berlín

Berlín es una de las ciudades más fascinantes de Europa. Aquí se unen el este con el oeste, lo nuevo con lo anticuado, lo ordinario con lo sexy. Cada rincón tiene una impronta única: distritos chic o modernos, elegantes o extravagantes. Ni siquiera los atuendos más estrafalarios llaman la atención en el mix multicultural de Berlín, que se caracteriza por ser relajado y cool. En ninguna otra parte de Alemania puede encontrarse tan amplia variedad de hoteles increíbles. Lo más fascinante es que incluso un hotel lujoso de 5 estrellas costará menos aquí, ¡que en cualquier otra ciudad del mundo!

Un vistazo a los distritos más importantes:

Berlín

Berlin © ABION Villa Suites

Berlín-Mitte: corazón histórico y encanto cosmopolita

El barrio de Mitte es urbano, moderno e internacional. Aquí se siente el espíritu de la época en tiendas de moda (Hackescher Markt), centros comerciales de lujo (Friedrichstraße), cultura (Isla de los Museos), galerías (calles Auguststraße y Linienstraße) y clubes (Matrix, E4). Las atracciones imperdibles son la plaza Gendarmenmarkt, el bulevar “Unten den Linden” y la Puerta de Brandeburgo.

Turismo: El esplendoroso bulevar de Berlín “Unter den Linden”, así como la Puerta de Brandeburgo, y el elegante Hotel Adlon (perfecto para beber unas copas mientras mantenemos el ojo atento en busca de algún famoso), son la expresión del encanto prusiano del siglo XIX. Desde aquí, pueden visitarse a pie los atractivos turísticos más importantes, como la Isla de los Museos, la Universidad de Humboldt, la catedral de Berlín, la cancillería o el parlamento. A pocos pasos se encuentra la plaza Alexanderplatz y la famosa Torre de televisión. En el barrio de Nikolai, a orillas del río Spree, pueden contemplarse las viviendas más antiguas de Berlín.

Shopping de lujo: Los amantes del lujo eligen las mundialmente reconocidas galerías Lafayette en la calle Friedrichstraße. Las ostras más deliciosas y la pastelería de Lenôtre-Patisserie esperan ser degustados en Souterrain.

Shopping urbano: En los alrededores del mercado Hackeschen Markt, y las calles Münzstraße y Weinmeisterstraße, se hallan las marcas que imponen tendencia, como Hugo Boss o American Apparel. También se encuentran aquí las tiendas de zapatos y lencería de moda.

Museos y galerías: Una visita ineludible para quienes llegan a Berlín es la Isla de los Museos. Esta se compone del Museo de Bode, el Museo de Pérgamo, la Antigua Galería Nacional y el Museo Nuevo, que atraen no solo a los turistas, sino también a los berlineses. La visita nocturna a las galerías en las calles Torstraße y Auguststraße, es una propuesta que se mantiene los 365 días del año. Durante el paseo podrá verse una gran concurrencia que, con una copa de vino en una mano y un cigarrillo en la otra, discute animosamente frente a las pequeñas galerías en la calle.

Cena y festejos: Quienes gusten salir de marcha con estilo y no deseen compartir la pista de baile con público joven solamente, eligen uno de los muchos restaurantes y clubs que ofrece Berlín-Mitte. Especialmente las calles Auguststraße, Linienstraße y Gipsstraße son las más elegidas para degustar una buena comida y bailar durante toda la noche. La discoteca Clärchens Ballhaus atrae, desde hace décadas, a personas de 18 a 80 años; mientras que Kaffee Burguer ha sido el anfitrión por excelencia del estilo musical Russendisko, de Vladímir Kaminer.

Tiergarten: turismo, shopping y espacios verdes

La visita al barrio Tiergarten (Parque Zoológico) no se considerará completa sin haber conocido el parlamento y la cancillería, la Columna de la Victoria y la Calle del 17 de junio. Para dar un paseo, es ideal visitar el parque zoológico municipal; para ir de compras, en cambio, la plaza Potsdamer Platz es perfecta. Tampoco faltan opciones culturales, ya sea que se quiera escuchar música clásica (la Orquesta Filarmónica de Berlín) o disfrutar del arte (la Nueva Galería Nacional).

Los clásicos indiscutibles: La Columna de la Victoria, el Palacio de Bellevue (residencia oficial del presidente de Alemania), la Casa de las Culturas del Mundo (Haus der Kulturen der Welt, en alemán), el parlamento y la cancillería, se encuentran a pocos pasos. Para realizar el recorrido turístico de la forma más económica, se recomienda coger el autobús número 100, cuyo trayecto abarca todos los atractivos turísticos que se encuentran entre el Jardín Zoológico y el barrio Mitte.

Arte y música: Para los fanáticos de la música clásica, disfrutar de un concierto en la Orquesta Filarmónica de Berlín (calle Herbert-Karajan-Straße), es una experiencia única. En febrero, la Potsdamer Platz se transforma en el centro de la Berlinale, el festival internacional de cine. Por otro lado, desde hace años, en el teatro ubicado en esta plaza, tiene lugar el exitoso show “Blue Man Group”.

De compras: La Potsdamer Platz, con su arquitectura futurística de aire neoyorquino, conforma una gran área de shoppings y hoteles. Su punto central está constituido por las arcadas de la Potsdamer Platz y el centro comercial de Berlín, que alberga importantes marcas de moda como H&M y Zara, pero también refinadas tiendas como Mandarina Duck o Wolford. El ex diseñador de Adidas y estrella mediática Michail Michalsky se dedica ahora a su flagship store situada en la Potsdamer Platz.

Zonas verdes: Una agradable caminata por el pulmón verde de Berlín durante el verano resulta muy relajante, y es también una forma entretenida de observar el contexto social. En el “Café am Neuen See” se reúne el público berlinés del oeste de todas las edades. Los más románticos pueden dar un paseo en remo. La taberna Schleusenkrug, situada junto al zoológico, atrae estudiantes y algunos adultos jóvenes; mientras que las parejas y las familias numerosas, algunas provenientes de distintos países, se congregan en los espacios verdes para jugar al bádminton o hacer una barbacoa.

Prenzlauer Berg: estilo moderno, cultura y familias jóvenes

El que alguna vez fue un barrio de trabajadores, marcado por su ambiente de Berlín del Este, hoy es el preferido por familias jóvenes y con nuevas perspectivas al futuro. Tiendas y cafés de alta gama (Kollwitzplatz), público joven y urbano (Kastanienallee, Helmholtzplatz), cultura (Kulturbrauerei) y clubs (Kesselhaus, Soda Club).

Shopping con estilo: El típico estilo berlinés que aparece en los blogs de moda de los trendscouts (exploradores de tendencias) puede verse en todos lados, pero especialmente en Prenzlauer Berg. En los alrededores de la calle Eberswalder Straße, en la calle Kastanienallee y a lo largo de la calle Schönhauser Alle se han establecido muchas tiendas de moda, ideadas por jóvenes diseñadores. Aquí todo se ajusta al estilo moderno, por eso, incluso las boutiques de segunda mano (calle Stargarder Straße), pueden ser un poco más caras, pero no serán anticuadas.

Cafés acogedores: A todos les apetece visitar uno de los bellos cafés y bares que ofrece Prenzlauer Berg. Especialmente, en la zona de Kollwitzkiez, se puede encontrar una amplia variedad de bares y restaurantes que invitan a disfrutar de un brunch después de una larga noche de copas. En la calle Kastanienalle, en Zionkirchplatz, y en las calles Stargarderstraße y Gleimstraße, se sitúan tabernas, restaurantes y la legendaria cervecería al aire libre Prater Biergarten; todos ellos evocando el típico encanto que caracteriza al distrito.

Juvenil y familiar: Prenzlauer Berg es muy conocido por su amigable ambiente familiar. Los llamados Mutter-Kind-Cafés, son cafeterías especialmente preparadas para que los padres puedan disfrutar de una salida con sus niños. A ello, se suman los parques infantiles y la imagen de padres modernos paseando a sus hijos en buggys con estilo. Casi todos los cafés ofrecen conexión a internet y un rincón tranquilo, donde los estudiantes y profesionales independientes –con su MacBook y su Latte Macchiato– pueden sentirse como en casa.

Friedrichshain: ambiente estudiantil y de fiesta

Aquí se vive la vida: Friedrichshain es el lugar de residencia favorito de los estudiantes. Huellas de la historia socialista, tabernas y clubs llenos de vida (calle Simon-Dach-Straße), tiendas económicas y a la moda, estos son los elementos que conforman el barrio.

Turismo RDA: Durante un paseo por Friedrichshain se dejan entrever los restos de la reciente historia alemana y de la arquitectura estalinista. La principal insignia de la RDA era la calle Karl-Marx-Allee, situada entre la plaza Strausberger Platz –con sus características torres de gran altura– y la Frankfurter Tor (Puerta de Fráncfort). La “East Side Gallery”, en la calle Mühlenstraße (estación de metro Warschauer Straße), expone un tramo de 1300 metros de lo que alguna vez fue el muro. Mientras que, en el Museum der verbotenen Kunst (Museo del arte prohibido), en la estación de metro Schlesisches Tor en Kreuzberg, pueden verse trabajos de artistas que estaban en infracción con la DRA, expuestos sobre una antigua torre de vigilancia.

Tabernas para estudiantes y vida de fiesta: A causa de un proceso de gentrificación y saneamiento de Prenzlauer Berg, la atmósfera joven y estudiantil se ha mudado a Friedrichshain. En las tabernas y cafés situados en la calle Simon-Dach-Straße, se celebra durante toda la noche y hasta el amanecer; muchas veces, también al aire libre. Los clubs de música electrónica más elegidos son el Berghain, en la estación Ostbahnhof, y el Matrix club, en la estación de metro Warschauer Straße.

Shopping moderno: En los alrededores de la plaza Boxhagener Platz y la calle Simon-Dach-Straße, se encuentran concept stores y boutiques que ofrecen prendas personalizadas y elegantes, que se complementan con accesorios acorde al estilo de vida individual. Todo ello a precios tan accesibles que son imposibles de ignorar. Aquí, las telas viejas se transforman en piezas únicas para vestir a los niños (Dollyrocker). Mientras que los diseñadores y artistas crean productos textiles en cooperación (Altes Textilkaufhaus), otras tiendas especiales ofrecen muebles para jardín, equipamientos para DJs y vinilos raros o difíciles de encontrar. En la calle Boxhagener Straße se encuentra el Almodóvar Biohotel Berlín, que fascina a todos con su típico estilo del Friedrichshain, en el que combina un concepto ecológico integral y una cocina que sirve platos exclusivamente vegetarianos y de ingredientes orgánicos.

Kreuzberg: ambiente creativo y multicultural

Antiguamente fue baluarte de okupas y migrantes, hoy es un barrio de moda. Kreuzberg enfrentó valerosamente su gentrificación y logró mantener un característico encanto radical y multicultural. Junto a restaurantes de primera clase, este barrio ofrece tiendas tradicionales turcas y puestos de kebabs pero, sobre todo, sobresale gracias a que tiene las mejores opciones para salir de fiesta en la ciudad.

Excursión multicultural: El encanto de Kreuzberg se esconde en su particular forma de conjugar mundos: Aquí, personas de distintas nacionalidades, una variedad de artistas y diversas subculturas se fusionan y coexisten de forma pacífica. En los alrededores de la estación de tren Görlitzer Bahnhof habitan los que alguna vez fueron okupas, mientras que, en cambio, en la Paul-Lincke-Ufer viven familias con altos ingresos que han podido comprar y restaurar viejos edificios. En los alrededores de la Puerta de Kottbusser reina un aire predominantemente turco y árabe.

Cultura contemporánea: Los amantes de la historia no podrán resistir la oportunidad de visitar el Checkpoint Charlie, el paso fronterizo más famoso del Muro de Berlín, que aún conserva su torre de control. Este sitio documenta la historia de división de Berlín y la topografía del terror que tuvo lugar en el antiguo cuartel principal de la Gestapo, ubicado en la calle Stresemannstraße. A pocos pasos, el museo Martin-Gropius-Bau nos obsequia con exposiciones de arte y fotografía. El Museo Judío, en la calle Lindenstraße, se caracteriza por su espectacular arquitectura, a la vez que cuenta la historia del pueblo judío de una forma abarcadora y única.

Gastronomía multicultural: Kreuzberg ofrece una gran variedad de mercados turcos, bares al paso con comida internacional y tabernas más bien deslucidas; pero también cuenta con un sinnúmero de restaurantes gourmet de la más alta categoría. Entre ellos: Hartmann’s (elegante-burgués), Horváth (estilo austríaco), Volt en Umspannwerk (cocina berlinesa actual) y el nuevo restaurante del famoso chef Tim Raue, en la calle Kochstraße.

Vida nocturna: clubs legendarios, como Watergate, Lido o Sage Club, pero también clubs innovadores que ofrecen cena, como Spindler & Klatt, son los que marcan tendencia. En la estación de metro Schlesischer Tor se instauró un ambiente cool con bares cargados de humo o típicos locales berlineses al aire libre, como el Club der Visionäre. “Kreuzkölln”, en la periferia sur, marca una tendencia alternativa, colorida y llena de vivacidad, con tiendas como Ankerklause o Fuschbau.

Schöneberg: ambiente maduro y LGBT

El público más maduro, eco-alternativo de Schöneberg vive de una forma muy relajada y disfruta de agradables cafés, tiendas de segunda mano y el mercado más lindo de la ciudad (Winterfeldplatz). Los anticuarios, las bodegas y las boutiques se alinean a lo largo de las calles Goltzstraße, Akazienstraße y Winterfeldstraße. Entretanto, en los alrededores de la plaza Nollendorfplatz se vive en el ambiente gay más grande de Alemania.

Compras boutique: Schöneberg se diferencia por sus tiendas bonitas y personalizadas, que se dirigen a un público maduro que busca alternativas ecológicas. En la calle Akazienstraße, los residentes de este barrio compran sus vinos, prendas de ropa personalizadas y accesorios para el hogar. La calle Goltzstraße está ocupada por tiendas de segunda mano y equipamiento para la cocina y el hogar. Los habitantes de Schöneberg y sus alrededores se dan prisa los sábados por la mañana para ir al Winterfeldplatz, el mercado más bonito de la ciudad. Incluso con temperaturas bajo cero, vale la pena detenerse para degustar una ensalada de cous-cous o una salchicha de cordero, o comprar verduras orgánicas, regaliz, o frutas para saborear más tarde.

Locales para desayunar o tomar un café: En el equivalente occidental del Prenzlauer Berg, los cafés de alinean uno detrás de otro y, sin embargo, los domingos es casi imposible encontrar una mesa libre para el disfrutar de un brunch en las reconocidas cafeterías; como Café Tomasa, en la Viktoria-Luis-Platz, o el café Gottlob, en la calle Akazienstraße. Los amantes del chocolate no dudan en visitar las chocolaterías Winterfeldt, en la calle Goltzstraße. En tanto que, los que prefieren la pastelería, quedan fascinados ante la amplia selección que ofrece Albrecht’s, en la calle Winterfeldstraße.

Barrio gay: En torno a la Nollendorferplatz se extiende la mayor comunidad gay de Alemania. En este sitio tiene lugar el desfile anual del Orgullo LGBT de Alemania. Aquí, la oferta de tiendas de moda para hombres, productos de cuero y accesorios es muy amplia. Asimismo, hay cibercafés para homosexuales (Men&Media), bares (el legendario Hafen, en la calle Motzstraße), hoteles y restaurantes gays (La Cocotte en la calle Vorbergstraße); pero todos son bienvenidos aquí.

Charlottenburg: bulevares de compras y mansiones de estilo Wilhelminian

Después de que pasaron algunas décadas desde la reunificación alemana, Charlottenburg ha vuelto a estar de moda. Allí, una pacífica combinación entre artistas y la nueva clase media, descubre el encanto del período de expansión industrial alemana. Ku’damm, calle Tauentzienstraße y KaDeWe son los lugares favoritos para ir de compras, tanto para turistas como para berlineses de todas las edades.

Shopping, de lo juvenil a lo sofisticado: La Kurfürstendamm es la calle favorita para ir de compras en Berlín. Lo más jóvenes se detienen ante H&M, Zara y otros; en tanto que los “fashionistas” más experimentados visitan el paseo de compras KaDeWe, en la Wittenbergplatz, y las lujosas tiendas de diseño entre la calle Bleibtreustraße y la Olivaer Platz. Por otro lado, los protagonistas de la escena berlinesa del oeste, con su típico estilo elegante-sport, hacen sus compras en las boutiques situadas en los alrededores de la Savignyplatz. Los fanáticos del diseño de interiores tienen su parada obligatoria en la tienda Stilwerk y otras tiendas a su alrededor, como las de las calles Kantstraße, Lietzenburger Straße y Uhlandstraße.

Palacios e iglesias: El atractivo turístico más importante es el Palacio de Charlottenburg, del siglo XVII, y su exuberante parque (Spandauer Damm, estación de metro Richard-Wagner-Platz). Durante diciembre, este palacio alberga uno de los mercados navideños más bonitos. Rodeando el edificio, se pueden encontrar una vegetación frondosa y magníficas mansiones de fin de siglo, que dan como resultado uno de los barrios más espectaculares de Berlín. En Breitscheidplatz (estación de metro Zoologischer Garten), se sitúa el símbolo de Berlín del Oeste, la iglesia evangélica Kaiser-Wilhelm-Gedächtniskirche.

Ópera, teatro y cine: Debido a que la ciudad estuvo dividida durante 40 años, Berlín ofrece opciones culturales en, al menos, dos versiones distintas. En Charlottenburg, los escenarios de Ku’damm nos obsequian con entretenimiento popular; entretanto, la Ópera Alemana y el teatro de Lehniner Platz ofrecen producciones muy debatidas. Para ver exitosos musicales, el Teatro del Oeste, en la calle Kantstraße, es el lugar indicado. A su lado se encuentra el Delphi Filmpalast, conocido por ser uno de los cines más hermosos y antiguos de la ciudad.

Cultura y tradición en café: Entre las plazas Savignyplatz y Ludwigkirchplatz reina la tradicional cultura del café. En las calles aledañas al Ku’damm puede pasearse tranquilamente, saliendo de una boutique y entrando a una galería, o de una librería a una joyería. Tras el paseo, se puede saborear un rico café rodeado de artistas y periodistas. Para comenzar a empaparse de esta cultura, se recomiendan el Café Savigny (calle Grolmannstraße), el Café im Literaturhaus (calle Fasanenstraße), el Manzini (calle Ludwig-Kirch-Straße) o el 1900 (calle Knesebeckstraße).

Hoteles: En el elegante barrio de Charlottenburg hay una amplia oferta de hoteles. El prestigioso Ku’damm y la calle de compras Tauentzienstraße atraen gran cantidad de viajeros. El hermoso hotel de diseño Sofitel Berlín Kurfürstendamm, tiene una imponente fachada semicircular, y su ubicación permite vivir directamente en el centro peatonal de la ciudad. Quien, en cambio, prefiera dormir en el Steigenberger Hotel Berlín, podrá tener una vista privilegiada sobre la iglesia Kaiser-Wilhelm-Gedächtniskirche o disfrutar de su piscina en su zona wellness. El hotel de 4 estrellas superior Hotel SANA Berlín no tiene nada que envidiarle a los dos anteriores: su ubicación central y la forma en que combina una atmósfera contemporánea con un diseño zen, lo hacen único.

Berlín – su impronta

Descentralización: Berlín es una ciudad descentralizada. A diferencia de París o Nueva York, Berlín no tiene un único centro. Aun así, puede decirse que el Jardín zoológico en el oeste, y la Alexanderplatz en el este, representan un punto central de cada lado de la ciudad. En realidad, Berlín se divide en una gran cantidad de barrios y distritos, que se diferencian marcadamente a través de sus distintos estilos y formas de vida.

Lleno de rincones: Berlín es una ciudad grande. Se extiende aproximadamente 45 km de este a oeste y 38 km de norte a sur; y tiene una superficie de 892 km2. Es por ello que moverse de un lugar a otro lleva, al menos, 30 minutos. Muchas veces, trasladarse en transporte público resulta más rápido y efectivo que en automóvil. A ello, se agrega el hecho de que Berlín se encuentra constantemente en construcción y remodelación, lo que lleva a que muchas calles se encuentren cerradas o el transporte esté bloqueado. Es por esto que se recomienda utilizar el transporte público o la bicicleta, ya que, además, el precio de los estacionamientos y parquímetros suele ser elevado y hay poca disponibilidad.

Cultura de vecindario: Aquí, la cultura de barrio sorprende como en ningún otro lugar, y marca la diferencia de distrito a distrito, y de calle a calle. Un Berlín-Mitte con estilo, un juvenil barrio como Pranzlauer Berg o el creativo Kreuzberg – en esta ciudad, todos pueden encontrar su estilo personal y sentirse como en casa-.

Multicultural y tolerante: En los distritos de Kreuzberg y Neukölln encontramos grande comunidades turcas y árabes. Gracias a ello, podemos disfrutar de deliciosos platos e interesantes condimentos, así como de coloridos mercados de frutas y verduras. Berlín también se considera gay friendly: especialmente en el distrito de Schöneberg pueden encontrarse muchos bares dedicados exclusivamente al público homosexual.