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Portugal tiene un clima soleado que invita a relajarse y conocer en profundidad la costa atlántica desde la comodidad y el lujo de uno de sus hoteles con spa. En el sur, Algarve obsequia a sus viajeros con playas de arena fina, fascinantes formaciones rocosas y frondosos paisajes en el interior salpicados con árboles frutales. En los cascos antiguos de Faro y Lagos pueden fotografiarse las casas de azulejos blancos y azules. La próxima parada del conocido tranvía 28 de Lisboa es en un spa.

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Hoteles con spa Portugal

Una jornada de relax y masajes con vista a los más impresionantes acantilados y playas de aguas cristalinas de Lagos. Un tratamiento para la piel a tan solo unos pasos de la Catedral de Faro. Un circuito de aguas en medio de la monumental belleza de Lisboa. Todo ello es posible en los hoteles con spa de Portugal. Estos destacados hoteles ofrecen un servicio de bienestar de calidad, invitando a sus huéspedes a pasar unas vacaciones muy especiales, para descansar de verdad. Portugal tiene increíbles atractivos turísticos que pueden apreciarse tanto en verano como en invierno, y la mejor manera de hacerlo es reservando una habitación en uno de sus hoteles con spa.

Hoteles con spa en Portugal: un vistazo a los sitios más importantes

Algarve: parques naturales, playas fabulosas e históricos castillos

Quienes han visitado Algarve saben que esta región es rica en contrastes, ya que en sus más de 150 kilómetros alberga zonas costeras, un interior muy apreciado por su belleza natural y ciudades que conservan su tradicional encanto y reciben con brazos abiertos a los turistas que llegan desde diversos rincones del mundo. Para disfrutar del sol y la playa, el destino ideal es la ciudad de Albufeira, seguida por Lagos. La región también recibe muchas visitas gracias a su Parque Natural de la Ría Formosa y las bellas y alargadas islas de arena que salpican la zona protegida. Su capital, la ciudad de Faro, es conocida por su animada vida académica y urbana. Distribuidos por toda la región pueden encontrarse restos históricos, murallas y castillos, que invitan a descubrir el pasado de Algarve. Los tratamientos de belleza de los hoteles con spa son la excusa perfecta para tomarse un merecido descanso y así poder sentirse como nuevo.

Lisboa: el equilibrio entre una ciudad emocionante y masajes relajantes

Lisboa es sinónimo de serenidad y reposo, de monumentalidad arquitectónica y naranjos perfumados, de casitas con fachadas de azulejos y balcones con brotes primaverales. Lisboa enamora con su aire relajado, su comida exquisita y su buen clima, además de varios atractivos turísticos que cautivan hasta a los más escépticos. La ciudad cuenta con encantadores rincones que constituyen la postal perfecta de unas vacaciones diferentes. Una de las vistas imprescindibles es, sin dudas, aquella que se obtiene desde los 45 metros de altura de Santa Justa. Son varios los memorables edificios que visten a la metrópoli de elegancia y delicadeza, entre ellos: el castillo San Jorge, la Catedral da Sé y el monasterio de los Jerónimos. Quienes prefieran conocer el costado más artístico de la ciudad pueden dirigirse a La Baixa y apreciar los espectáculos de los artistas callejeros, al Museo de Arte Contemporáneo Bernardo Collection o al Chiado, el barrio bohemio de Lisboa. Después de deleitar a los paladares con nuevos sabores regionales y embelesar los ojos con la belleza de la ciudad, solo queda complacer al cuerpo con un buen masaje en el hotel con spa elegido. Aquí realmente se puede desconectar del ajetreo habitual y reconectar con uno mismo.

Madeira: un destino de experiencias y contacto con la naturaleza

Los paisajes naturales y vírgenes más impresionantes de la región están aquí. Los turistas activos se alegrarán al saber que Madeira cuenta con vertiginosos acantilados, incontables opciones de senderismo, picos sobre las nubes y paisajes que conquistan a todo viajero, ideales para practicar deportes en contacto con la naturaleza. Por su parte, la encantadora capital de Funchal ofrece un casco histórico que cautiva a locales y turistas, especialmente para compartir unas copas en la noche. El Forte de Santiago engalana el paseo marítimo a la vez que destaca por su antigua arquitectura y por ofrecer la mejor gastronomía en su restaurante interior. La mejor vista panorámica de la ciudad se obtiene recorriendo el Caminho do Comboio de la población de Monte en un denominado “Carreiro”, un cesto de mimbre donde caben dos personas. Para distenderse, se recomienda darse un baño en las piscinas naturales en Porto Moniz o hacer la reserva en uno de los hoteles con spa de Madeira, donde el personal está altamente capacitado para ayudar a los huéspedes a conectar el cuerpo y la mente por medio de sofisticados tratamientos de spa.

Portugal – su impronta

Ciudades antiguas, paisajes naturales, playas de aguas cristalinas y un ritmo apacible proporcionan la inolvidable belleza que caracteriza a Portugal. Los mejores tratamientos para el bienestar se encuentran en los hoteles con spa de este maravilloso lugar.