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Cataluña: regiones populares

Cataluña, situada en la costa este española, tiene su propia lengua y una crema catalana de postre que la hacen única. La ciudad está repleta de obras de arte del arquitecto Gaudí. El ejemplo más famoso es la maravillosa catedral Sagrada Familia. La Costa Brava en Girona sorprende con bahías escondidas y montañas que son ideales para unas vacaciones y para practicar deporte. Costa Dorada brilla gracias a sus playas, junto a las que hay preciosos hoteles y un paseo marítimo repleto de palmeras.

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Hoteles Cataluña

Cataluña es una región de contrastes: paisajes montañosos en el centro y el norte, extensas playas e idílicas bahías en la costa y marismas llanas en el sur. En la capital Barcelona se conjugan la tradición y la modernidad. La gran diversidad que ofrece Cataluña no solo invita a los fanáticos del verano, sino también a los viajeros activos y a los turistas individuales. Salvador Dalí, Antoni Gaudí y Joan Miró son las personalidades más famosas de la región de Cataluña. Tal vez la fuente de inspiración de Cataluña para estos artistas se encuentre en su maravilloso entorno o en su particular cultura. Sin embargo, este secreto debe descubrirlo cada persona por sí misma, pasando sus vacaciones en la bella Cataluña.

Un vistazo a los lugares y regiones más importantes

Cataluña

Cataluña © Hotel Vistabella

Costa Brava: naturaleza salvaje, vacaciones activas y deportes acuáticos

Costas escarpadas con bahías secretas: la Costa Brava deslumbra con su belleza silvestre y es un paraíso para excursionistas, ciclistas y deportistas acuáticos. Sitios pintorescos como Cadaqués, Port Lligat o Gerona han ganado su propia reputación gracias a su particular carácter.

Naturaleza salvaje: cuestas empinadas con bahías de ensueño, bosques de pinos y preciosas playas ocultas caracterizan a Costa Brava, de 200 km de largo, desde Portbou en Francia y hasta Blanes. Su parte norte y la región de Tamariú obsequian a los turistas con varias bahías pequeñas que cautivan con su belleza.

Centro turístico: Tossa de Mar y Lloret de Mar, ambos situados en el sur, son los elegidos por la mayoría de los turistas. Gerona y Figueres, en el interior, son destinos ideales para una escapada rápida. Los amantes del arte y la cultura encontrarán en Costa Brava los trabajos más importantes de los arquitectos modernistas Antoní Gaudí y Dalí.

Ciudades costeras y vacaciones activas: Port Lligat, una preciosa ciudad costera situada al sur del parque natural Cap de Creus cautiva a un público variado. Con sus pequeñas casitas blancas, estrechas calles y barcos pesqueros, este fantástico núcleo de artistas invita a pasear sin rumbo. Aquí puede verse la casa de Salvador Dalí, que se esconde en una pequeña bahía de la antigua aldea de pescadores. De camino al Cap de Creus, a 8 km de distancia, se puede ver la Costa Brava con sus imponentes costas empinadas y muchas bahías pequeñas que mantienen su belleza silvestre. Los distintos circuitos y caminos son ideales para excursionistas y ciclistas.

Deporte acuático: el golfo de Rosas ofrece un sinfín de opciones para los deportistas acuáticos. Los windsurfistas llegan aquí en búsqueda de los mejores vientos. Está área natural protegida de Illes Medes es la meca de los buceadores.

Costa Dorada: vacaciones de playa, cultura y caminatas

La Costa Dorada cuenta con playas de arenas doradas, un interior montañoso y una gran cantidad de monumentos históricos. El Real Monasterio de Santa María de Santes Creus, así como el parque de entretenimiento Puerto Aventura, cautivan a miles de visitantes.

Playas de ensueño y centro turístico: las playas color oro que parecen infinitas componen el paisaje natural de Costa Dorada. La parte superior de Torredembarra y hasta Tarragona cuenta con varios hoteles y alojamientos con el mejor servicio. El centro vacacional Salou cautiva a sus huéspedes con sus atractivas playas con palmeras y la gran oferta de entretenimiento y actividades. Alejados del centro turístico se encuentran varios lugares más pequeños, como Creixell con sus dunas de arena, que conservan su belleza original.

Cultura y monasterios: aquellos que tienen un profundo interés por la cultura deben ir al interior. En Lleida hay dos preciosos convento cistercienses: el Monestir de Santes Creus y el Monestir de Poblet. Este último es uno de los conventos más importantes de España, incluso fue nombrado patrimonio cultural de la humanidad por la UNESCO. Las reliquias romanas de Tarragona son otro de los tesoros que esconde la región. La capital de Costa Dorada también ha sido reconocida como patrimonio cultural de la humanidad. Quienes quieran transportarse al medievo, deben hacer una parada en Montblanc. Sus muros –bien conservados- y sus serpenteantes calles, que recorren las construcciones provenientes del siglo XII, invitan a revivir el pasado.

Parque de entretenimientos: en las cercanías de Salou se sitúa el segundo parque de entretenimientos más grande de Europa. Puerto Ventura fue construido con estilo norteamericano, pertenece a los parques temáticos de Universal Studios y ofrece entretenimiento para todas las edades.

De excursión en el interior: los amantes de las excursiones y caminatas encuentran su lugar en los bellos paisajes montañosos del interior, que les reciben con un clima agradable durante la mayor parte del año. El Montsant se eleva sobre los campos y viñedos, y ofrece una notable flora y fauna. La cadena montañosa Serra de Prades abarca hermosos bosques y es ideal para salidas activas y para largas caminatas.

Los Pirineos: esquí, deportes acuáticos y naturaleza

La alta montaña del norte de Cataluña y su naturaleza virgen son perfectas para unas vacaciones activas y muy entretenidas. En el área natural protegida Aigüestortes los aventureros y ciclistas encuentran las condiciones ideales para pasar unas vacaciones excepcionales. El riu Noquera Pallaresa es territorio conocido a nivel internacional por todos los deportistas acuáticos extremos.

Pistas de esquí y vacaciones activas: los Pirineos catalanes comienzan en Cap de Creus en Costa Brava, hasta el Val d’Aran en el este. Alejada del turismo masivo, esta región montañosa ha podido mantener su paisaje original en gran medida. Es por ello que ofrece tantas opciones para los turistas más extremos. Con sus profundas quebradas, valles y ríos remotos, y pequeños pueblos que se entremezclan con las montañas, este lugar tiene todo lo que los deportistas necesitan. En invierno esta región se transforma en zona de esquí.

Un parque natural muy singular: en el parque natural catalán los visitantes pueden encontrar caminos para excursiones muy interesantes y bien señalizados. Más de 200 lagos, algunas cascadas y fuentes de agua hacen de este sitio un paraíso para los amantes de la naturaleza. El valle de Boí, por su parte, esconde pequeñas iglesias romanas y pinturas rupestres muy interesantes.

Deporte acuático extremo: de abril a agosto, el valle riú Noguera Pallaresa es la sede favorita de la comunidad de rafting internacional. Con sus 40 km de aguas navegables, este río es el más conocido en los círculos de rafting de España. Los paseos en canoa tampoco se quedan afuera, las quebradas en Pallars y en La Pobla de Segur son ideales para este deporte.

Rutas panorámicas: quienes viajan en auto pueden visitar La Pobla de Segur, en el norte. En el trayecto pueden apreciarse vistas maravillosas de los Pirineos.

Cataluña central: viajeros individuales, excursiones y aguas termales

El corazón de la región cautiva a muchos viajeros individuales. Algo alejado del turismo en masa se encuentran lugar encantadores como Vic, con sus conocidos fiambres. Los amantes de las excursiones eligen montañas como Montserrat, mientras que los que buscan tranquilidad se dirigen a las aguas termales de Caldes de Bui y La Garriga.

Montserrat, hogar de peregrinos: el centro de la región no recibe una gran masa de turistas, pero ello no quiere decir que no haya lugares maravillosos que conocer aquí. A 40 km de Barcelona se encuentra el pueblo de peregrinos Montserrat, a donde llegan miles de visitantes cada año para ver el monasterio benedictino Santa Maria de Montserrat. En el frente del mismo pueden comprarse varios productos del lugar como el Mató, un queso tradicional.

Excursiones de alto nivel: Montserrat tiene una amplia propuesta de actividades, que incluyen andar en bicicleta o realizar largas caminatas. Los escaladores también tienen su lugar aquí, las rutas suelen ser muy exigentes y es por ello que las visitan tantos deportistas de montaña.

Encanto medieval y fiambres en Vic: alrededor de 60 km al norte de Barcelona se sitúa Vic, ideal para realizar una parada. Este sitio es una experiencia en sí misma: pequeñas calles y un bonito centro invitan a pasear y disfrutar del encanto medieval que lo caracteriza. La Plaça Major se encuentra totalmente cubierta de arena, completando la imagen de Vic. Los fiambres más conocidos de Cataluña se encuentran aquí. Las butifarras de Vic, que se sirven con miel y queso fresco, pueden encontrarse en los mercados y tiendas. Las minas de sal de Cardona también merecen una visita. A quienes no les alcance con una parada rápida, les espera el hotel Parador de Vic-Sau.

Aguas termales: quienes quieren unas vacaciones de descanso y relax pueden encontrar en el centro de Cataluña una enorme cantidad de spas modernos. Los baños termales de Cales de Montbui son uno de los más elegidos por turistas y residentes locales. En estas aguas, a 70 °C, se bañaban también los romanos. Su historia también puede apreciarse al recorrer la pequeña ciudad, donde se ven artefactos y fuentes de la época. La Garriga es otro de los elegidos a la hora de descansar y relajarse.

Costa del Garraf y Sitges: playas de ensueño y corazón del champán

Sitges es una pequeña pero encantadora ciudad con bellas playas y un público diverso. Los residentes locales eligen lugares como Cestelldefels y Garraf para bañarse. También se recomienda visitar Panadés para conocer sus bodegas.

Playas alejadas del turismo masivo: Costa del Garraf se ha ganado el cariño de los residentes locales y de Barcelona, que llegan con toda su familia con tumbonas y mesas de camping, bocadillos y todo lo necesario para disfrutar de la playa. Las bahías más pequeñas de Garraf son muy pintorescas y merecen una visita a pesar de su tamaño.

La sofisticada Sitges: alrededor de media hora alejada de Barcelona, se sitúa la ciudad de Sitges, que cautiva a un público muy variado. Aquí no se ven muchos turistas de paso, sino residentes de Barcelona que hacen una escapada en el día. Sus pequeñas calles son ideales para dar un paseo, dejándose llevar por el encanto pintoresco del este y sus casitas blancas. En sus muchas aunque pequeñas boutiques se puede seguir la última moda. Los restaurantes situados en el paseo marítimo permiten disfrutar del ambiente con exquisitos platos de pescado fresco. La noche de Sitges se caracteriza por mucha gente joven y una amplia escena LGBTQ+.

Bodegas de Champán en Panadés: quienes saben saborear un espumante deben dirigirse al interior. Los viñedos y bodegas de Panadés se encuentran sobre la ruta A 7 a la espera de los visitantes. Los productos que se cosechan en estos campos son los mejores de toda Cataluña.

Delta del Ebro: llanura, naturaleza virgen y ciclismo

El paisaje silvestre del Delta del Ebro es un paraíso para los amantes de la naturaleza y observadores de aves. Con algo de suerte podrán descubrir los flamencos en su hábitat natural. Campos de arroz, marismas y montañas invitan a salir de excursión o en bicicleta.

Naturaleza silvestre: afortunadamente desconocido por el turismo de masas, el Delta del Ebro ha sido conservado con su más pura naturaleza. La región en la que el río Ebro fluye hasta encontrarse con el mar da como resultado un fuerte contraste al conjugarse con su llanura. El Delta es un paraíso para quienes buscan descansar: amplios campos de arroz en el interior, extensas lagunas, paisajes pantanosos y dunas caracterizan a la región.

Reserva ornitológica y pueblos apacibles: los amantes de la naturaleza y observadores de aves podrán disfrutar del increíble paisaje y descubrir diversas especies de aves que habitan aquí. Quienes deseen observar una familia de flamencos en su hábitat natural deben despegarse de la playa y dirigirse hacia La Banya con prismáticos y mucha paciencia para esperar ver el espectáculo de la naturaleza.

Un interior montañoso en bicicleta y barco: al realizar un viaje al interior se puede disfrutar del parque natural Els Ports y de la vista que se obtiene desde allí del valle y el río. Esta zona es ideal para salir a caminar o andar en bicicleta. El Delta también puede descubrirse desde el río, sencillamente viajando en barco.

Barcelona: turismo, compras y arquitectura

La cosmopolita capital de Barcelona hechiza a sus visitantes con un centro histórico impresionante, fascinantes construcciones del modernismo y arquitectura moderna. La visita a la Sagrada Familia, la obra maestra sin terminar de Antoní Gaudí, es casi obligatoria. Para ir de compras aquí sobran calles y tiendas.

Arquitectura y cultura: la capital catalana une el encanto cosmopolita y moderno con un centro histórico y una arquitectura extravagante. La Sagrada Familia es símbolo de la ciudad y de las construcciones que dejó el modernismo. Esta basílica es conocida a nivel mundial y una obra del internacionalmente reconocido Antoní Gaudí. En cambio, el Palacio de la Música es una obra maestra de Lluís Domènech i Montaner y es escenario de muchos músicos conocidos. Quienes quieran escapar del trajín citadino, puede disfrutar la maravillosa vista que ofrece el Tibidabo o despejarse en el verde del Parc Montjuic.

Pasear y comprar con estilo: Plaça Catalunya es el punto de inicio para un paseo en el centro de la ciudad. Aquí comienza la calle más conocida de Barcelona: Las Ramblas. Con sus casi 1,5 km de largo, este paseo alberga una gran cantidad de artistas callejeros, limpiabotas y caricaturistas. Quienes deseen salir de compras pueden tomar un pequeño desvío en las calles serpenteantes del Barrio Gótico. El centro histórico alberga muchas marcas de moda españolas como Zara, Mango, Desigual; pero también internacionales, como H&M o pequeñas boutiques. Del otro lado de Plaça Catalunya, en el Passeig de Gràcia, se encuentran elegantes boutiques y marcas de lujo. Los hoteles boutique y de diseño resplandecen en Barcelona como, por ejemplo, el hotel H10 Urquinaona Plaza y sus preciosas terrazas o el hotel Villa Emilia de estilo zen.

Noches coloridas: la escena nocturna de Barcelona se encuentra dividida. En el barrio portuario Port Olímpic se puede ver una gran variedad de discotecas sofisticadas en las que se divierten tanto turistas como residentes locales. También hay clubes nocturnos muy a la moda en Exaimple y en el barrio noble de Tibidabo. Para una noche más alternativa, conviene dirigirse a El Raval y a Gràcia. Aquí hay bares y discotecas algo más pequeñas e individuales. El Borne tiene bares de cócteles con terrazas para sentarse al aire libre.

Playas concurridas y nudismo: la playa de Barcelona comienza justo detrás del barrio portuario Port Vell y se extiende por casi 4,5 km. Las primeras playas de Barceloneta y hasta Port Olímpic están ocupadas principalmente por turistas de paso que buscan disfrutar del verano y del sol radiante. Entre masajes de playa, tatuajes, vendedores de refrigerios y bebidas y bodybuilders al aire libre, la playa se transforma en un verdadero espectáculo. Sin embargo, quienes buscan relajarse, encontrarán su lugar ideal en las últimas playas.

Tarragona y alrededores: reliquias romanas y vino de calidad

La capital de Costa Dorada alberga una de las reliquias romanas más importantes de España y cautiva a curiosos y turistas con sus atracciones. Los amantes del vino pueden probar los mejores vinos en Tarragona y sus alrededores.

Reliquias romanas: en Tarragona y sus alrededores pueden encontrarse ruinas del antiguo imperio romano. El complejo monumental del antiguo Tarraco comprende una parte del muro romano, restos del Foro provincial y el circo romano. Las reliquias del anfiteatro componen la visita más recomendada, mientras que la bóveda del circo romano obsequia con una imagen de lo que era el mundo subterráneo de la ciudad. Las reliquias romanas han sido declaradas como patrimonio cultural de la humanidad por la UNESCO y pertenecen a la herencia romana más importante de España. Quienes deseen explorar los rastros de la historia local pueden descansar en el hotel Parador de Tortosa. Esta fortaleza del medievo domina la orilla del Ebro.

Paseo por la ciudad: la Rambla Nova es el punto ideal para comenzar a pasear por la ciudad. Al final del recorrido, el denominado Balcón del Mediterráneo ofrece una vista fascinante sobre el infinito mar. El pintoresco centro histórico de Tarragona puede recorrerse fácilmente a pie. En Plaça de la Font hay una gran cantidad de restaurantes con terraza donde se puede disfrutar de tapas o un café con leche.

Vinos de calidad: Tarragona es conocida por la calidad de su vino blanco, que combina perfectamente con su cocina marina de la región costera. En el interior puede visitarse la conocida bodega Priorat. Aquí se producen especialmente vinos tintos y se ofrece una prueba gratuita para disfrutar con una vista espectacular de sus viñedos.

Gerona y alrededores: encanto pintoresco, caminatas y arte

El centro de Gerona encandila con la belleza de sus casas junto al río. El paisaje volcánico de La Garrotxa tiene circuitos perfectos para caminar, mientras que el teatro-museo de Salvador Dalí es una visita cultural casi obligatoria.

Casco viejo y casas colgantes: es posible que la capital de la Costa Brava no parezca tan espectacular a primera vista, pero una caminata por el casco viejo medieval puede hacer cambiar de opinión a cualquier persona. Sus pequeñas calles trasladan a los turistas a través de la historia, invitándoles a visitar palacios y catedrales. El riú Onyar, que divide a la ciudad en dos, proporciona a la ciudad un encanto singular. La paleta de colores que conforman las casas colgantes junto al río es una de las postales más fotografiadas de la ciudad.

Paisaje volcánico: el parque natural La Garrotxa, situado al norte de Girona, es ideal para hacer una escapada de excursión. El paisaje volcánico, caracterizado por su colorido verde y varios volcanes inactivos, tiene diversas colinas y senderos para recorrer durante la tarde. Se recomienda realizar una escapada a Besalú, un pequeño y colorido pueblo para pasear tranquilamente y descansar en los bancos de su Plaça Prat de Sant Pere.

Cataluña – su impronta

Debido a sus diferentes paisajes, el clima en Cataluña puede ser muy variado según la época del año. Los viajeros activos prefieren los meses de verano y otoño para poder practicar deportes. Quienes quieran conocer los rincones más idílicos y el corazón de la región, deberán ir en auto.